Ciudad de México. – Una investigación del New York Times ha puesto de relieve serias preocupaciones sobre las prácticas de verificación de antecedentes de Uber, exponiendo cómo la empresa habría permitido la incorporación de conductores con historiales delictivos, incluyendo condenas por delitos violentos, a pesar de asegurar a los pasajeros rigurosos procesos de seguridad.
Documentos internos filtrados sugieren que la compañía priorizó la agilidad en la incorporación de conductores y la reducción de costos operativos sobre la exhaustividad de las verificaciones. Si bien Uber declara rechazar a candidatos con condenas por asesinato, agresión sexual, secuestro y terrorismo, la investigación detalla significativas lagunas en su sistema de cribado.
Según el reporte, en 22 estados de Estados Unidos, Uber aprueba a individuos condenados por una amplia gama de delitos, como abuso infantil y agresión, siempre que estas condenas tengan al menos siete años de antigüedad. Adicionalmente, en 35 estados, los procesos de verificación solo consideran el historial de residencia de los últimos siete años, lo que podría dejar sin detectar crímenes cometidos en otras jurisdicciones.
La política de Uber permite que los arrestos por sí solos no descalifiquen a un solicitante. Ejecutivos de la compañía, según correos electrónicos de 2018, debatieron la ampliación de los criterios de descalificación para conductores, pero optaron por no implementar cambios sustanciales. Una exjefa de comunicaciones de seguridad de Uber admitió en un correo:
