Ciudad de México. - El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha reiterado su amenaza de intervenir militarmente en México, con la intención de desmantelar a los carteles de la droga. Desde la Casa Blanca, afirmó que en caso de que México no actúe con determinación, su administración estará lista para tomar medidas directas.
La advertencia de Trump se produce en un contexto delicado para la relación bilateral, ya que recientemente se presentaron acusaciones contra varios funcionarios de Sinaloa, incluido el gobernador Rubén Rocha Moya, por presuntos vínculos con un grupo criminal relevante en la región. Este hecho ha intensificado las críticas y la presión sobre el gobierno mexicano.
Adicionalmente, dos agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) perecieron en un incidente en Chihuahua. Este suceso, que involucró también a figuras locales, ha generado inquietud acerca de la falta de conocimiento por parte del gobierno federal sobre las actividades de estas agencias en el país. Actualmente, la Fiscalía General de la República (FGR) investiga el caso y ha convocado a decenas de testigos.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum ha respondido con firmeza a las amenazas de intervención. En un acto celebrado en conmemoración de la Batalla de Puebla, enfatizó que México no aceptará dictados externos y defenderá su soberanía. Afirmó que el país tiene un fuerte compromiso con su libertad y capacidad de autogobierno.
Aunque la intervención militar por parte de Estados Unidos no es un concepto novedoso en el debate sobre el narcotráfico, la retórica de Trump ha delineado un camino potencial hacia la acción. A pesar de la falta de pruebas concluyentes sobre la conexión de Rocha Moya con el crimen organizado, la situación continúa siendo objeto de análisis y monitoreo por ambos gobiernos.
Con información de radiorebelde.cu

