La Suprema Corte de Justicia de la Nación cierra su mandato con resultados positivos en auditorías externas y sin observaciones oficiales, reforzando su compromiso anticorrupción.
El cierre de un ciclo de 30 años de funcionamiento de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) se ha dado en un ambiente de evaluación favorable. Las auditorías realizadas al tribunal evidencian un control interno sólido, sin observaciones por parte de la Auditoría Superior de la Federación en los ejercicios 2023 y 2024. Además, se verificó que los fideicomisos bajo su responsabilidad no presentaron anomalías, gracias a revisiones externas especializadas que confirmaron la integridad de la gestión.
Durante este proceso de revisión, también se han detectado y corregido irregularidades menores, logrando la recuperación de aproximadamente 1.6 millones de pesos por pagos indebidos y otras discrepancias, en línea con los procedimientos de control interno implementados. La fiscalización intensa, que incluyó más de cien mecanismos de auditoría, resultó en la emisión de varias acciones preventivas y correctivas, con la mayoría ya atendidas y un reducido número pendiente para cierre.
Este período también coincide con reformas judiciales orientadas a fortalecer la transparencia y la lucha contra la corrupción en las instituciones judiciales, un elemento que motiva y legitima estas evaluaciones. La gestión de Norma Piña Hernández, presidenta saliente, destacó por su énfasis en derechos humanos, igualdad y transparencia, aunque todavía existen pendientes derivados de investigaciones internas.
El proceso de transición hacia una nueva etapa en la SCJN se realiza con un panorama de cumplimiento y buenas prácticas en auditoría, reforzando la confianza en el papel del máximo órgano judicial del país.
