Localidades como Tulum reportan baja afluencia turística y pérdidas en megaproyectos de infraestructura en Quintana Roo.
Los principales proyectos de infraestructura impulsados por el gobierno federal en la península de Yucatán enfrentan serias dificultades para cumplir sus objetivos. En Tulum, las autoridades municipales reportan una significativa caída en el flujo de visitantes, atribuyéndolo a la falta de resultados tangibles de obras como el Tren Maya y el aeropuerto de Tulum, que, pese a su alta inversión, no han logrado atraer turismo ni generar beneficios económicos en la región.
El regidor del municipio, Eugenio Barbachano, resaltó que estas obras no solo han representado un gasto millonario, sino que no han producido los retornos esperados. Además, señaló que algunos espacios, como el Parque Jaguar, han sido afectados por decisiones de empresas estatales, complicando la recuperación del sector turístico local. La situación refleja un panorama de inversión que no ha logrado traducirse en bienestar para las comunidades, provocando cuestionamientos sobre la gestión y viabilidad de estos proyectos.
En contexto, la estimación oficial para el Tren Maya en 2026 prevé ingresos de más de mil 200 millones de pesos; sin embargo, informes recientes indican que sus gastos operativos pueden ser casi el doble. En el segundo trimestre de 2025, el tren reportó ingresos por menos de 612 millones de pesos, mientras que su gasto superó los 2 mil 600 millones, evidenciando un desequilibrio económico que genera preocupación sobre la sostenibilidad de estas obras a largo plazo.
Esto revela la brecha entre las expectativas iniciales y los resultados reales, lo que plantea un debate sobre las prioridades en inversiones de infraestructura en México y su impacto social.
