El accidente dejó un saldo de 14 muertos y abre interrogantes sobre seguridad ferroviaria.
En su primera declaración, Ernestina Godoy, Fiscal General de la República, señaló que el Tren Interoceánico excedía la velocidad permitida al descarrilarse. Aunque no se encontraron fallas mecánicas, se reveló que el maquinista aceleró considerablemente tras una desaceleración previa.
Godoy afirmó que los frenos del tren funcionaban correctamente, confirmando que en ocasiones el tren se detuvo completamente. Este incidente ha generado preocupaciones sobre la normativa de seguridad en la operación de trenes en el país. Las investigaciones continúan para esclarecer las circunstancias que llevaron al trágico accidente.

