La protesta, derivada por desapariciones y demandas de seguridad, causó largos atascos; el paso fue restablecido parcialmente después de horas de tensión.
Tras más de ocho horas de manifestaciones, los transportistas afectados por extorsiones y en busca de justicia para un compañero desaparecido lograron liberar parcialmente la autopista México-Querétaro. La circulación, que estuvo detenida en ambos sentidos, generó filas kilométricas de vehículos y una notable molestia entre los conductores, especialmente hacia la entrada a la Ciudad de México. La protesta, que inició en torno a las 10 de la mañana, fue intermitente, permitiendo el paso momentáneo de camiones y motociclistas, en medio de una tensión constante.
Este enfrentamiento en la vía refleja las dificultades que enfrentan los productores y transportistas en el país, muchas veces víctimas de extorsiones por parte de grupos delictivos que operan en varias regiones mexicanas. La desaparición del conductor Fernando Galindo en Jilotepec, Estado de México, movilizó a los grupos de transporte, que exigen su aparición con vida y mayores medidas de protección. La manifestación ha sido una muestra del descontento generalizado en el sector, que busca mayor seguridad y justicia ante hechos de secuestro y desaparición forzada.
También se informa que múltiples organizaciones de transporte del Estado de México han convocado a una “megamarcha” hacia el zócalo capitalino, en demanda de atención a sus reclamos y la localización de Galindo. La movilización, que partirá desde diversos municipios, refleja la gravedad de la problemática y la urgencia de acciones concretas para garantizar la seguridad en las vías mexicanas.
Esta situación pone en evidencia la fragilidad del marco de seguridad para los transportistas, un sector vital para la economía del país, y resalta la necesidad de fortalecer las instituciones para prevenir y atender estos delitos, que afectan no solo la movilidad, sino también la estabilidad de las actividades productivas.
