Una joven de 19 años, Pushpendri Devi, fue hallada sin vida en la vivienda de sus suegros en Amroha, Uttar Pradesh. Horas antes, contactó a su padre, Balbeer Singh, alertándole sobre su temor a ser asesinada. “Papá, van a matarme”, fue su desgarrador mensaje.
Pushpendri se había casado apenas unos meses antes, y su familia sostiene que su muerte está relacionada con las exigencias económicas que su esposo y suegros le plantearon. A pesar de que en India se prohibió la dote en 1961, su práctica persiste, especialmente en las zonas rurales, generando conflictos que derivan en tragedias.
Los allegados de la joven han presentado una denuncia ante las autoridades. Afirman que, tras su muerte, el cuerpo de Pushpendri fue manipulado para aparentar un suicidio, presentando marcas en el cuello que sugieren un posible homicidio. La autopsia será clave para esclarecer la causa de su muerte.
Tras el incidente, la comunidad local se congregó en la vivienda, demandando justicia y la detención de los presuntos culpables. La policía ha iniciado investigaciones y mantiene abierta una carpeta de cargos en contra de su esposo, Ompal, y otros familiares por posibles asesinatos vinculados a la dote.
Este trágico caso no es aislado. En las últimas semanas, reportes de muertes similares han emergido en diferentes ciudades de India, subrayando una crisis que continúa afectando a muchas mujeres en el país. Datos del National Crime Records Bureau indican que, solo el año pasado, cientos de mujeres perdieron la vida en incidentes relacionados con la dote, señalando la urgencia de abordar esta problemática.
Con información de elmanana.com.mx

