La construcción de un rascacielos en Paseo de la Reforma continúa sin la regulación adecuada, generando dudas sobre su seguridad y afectaciones urbanas. En Paseo de la Reforma, una edificación de más de 40 niveles sigue en marcha a pesar de irregularidades en su autorización. La Torre Aeroméxico, uno de los proyectos beneficiados por facilidades administrativas durante la pandemia, ha avanzado en sus obras sin contar con la constancia de seguridad estructural ni permisos completos que exige el Reglamento de Construcciones de la Ciudad de México. La autorización temporal otorgada por la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda (SEDUVI) venció en diciembre de 2023, pero la obra continuó sin regularizarse, situación que fue confirmada por el propio gobierno a través de documentos oficiales. El Instituto para la Seguridad de las Construcciones (ISC) informó que no se concluyó la revisión estructural del edificio, lo que impide verificar la seguridad del proyecto. Además, existen inconsistencias en los datos oficiales sobre el número de niveles, sótanos y cajones de estacionamiento, lo que genera incertidumbre respecto al impacto que la obra tendrá en la movilidad y el medio ambiente de la colonia Cuauhtémoc. Los vecinos denuncian que las medidas de mitigación ambiental y urbana propuestas son vagas y no abordan las problemáticas reales de la zona, como el drenaje y el flujo vehicular. Pese a la conclusión del periodo de facilidades administrativas, la construcción ha seguido sin una regularización formal y sin la aprobación de mecanismos claros. Expertos y residentes advierten que obras de esta escala, si se realizan fuera del marco legal, representan riesgos significativos y afectan la calidad de vida en el área. La situación de la Torre Aeroméxico refleja una problemática más amplia en la Ciudad de México, donde los procedimientos para la autorización de desarrollos inmobiliarios a menudo se saltan pasos esenciales para garantizar la seguridad y la planificación urb
