Estados Unidos. – Una intensa tormenta invernal avanza por el este de Estados Unidos, trayendo consigo una mezcla de nieve, hielo, lluvia y vientos severos que impactan a gran parte del país. El fenómeno, descrito por los meteorólogos como un ciclón potente, ha generado alertas y advertencias en diversas regiones.
En el Medio Oeste, la nieve y los vientos aumentan, con el Servicio Meteorológico Nacional advirtiendo sobre condiciones de visibilidad nula y posibles ventiscas que podrían paralizar el transporte. Se pronostican acumulaciones de nieve significativas en áreas de los Grandes Lagos, superando los 30 centímetros en algunas zonas y alcanzando hasta 61 centímetros en la costa sur del Lago Superior.
Las condiciones marítimas en los Grandes Lagos también se ven afectadas, con olas que se espera superen los 7.6 metros en el Lago Superior. Estas previsiones son cruciales para la navegación comercial y recreativa, recordando eventos pasados como el hundimiento del Edmund Fitzgerald en 1975.
En contraste, el sur del país experimenta tormentas eléctricas severas, anunciando la llegada de un frente frío que provocará una caída drástica de las temperaturas. El calor récord de los últimos días será reemplazado por un clima mucho más frío, con mínimas que podrían descender bajo cero en ciudades como Atlanta.
Se espera que el ciclón cause fuertes nevadas y condiciones de ventisca en el Medio Oeste y los Grandes Lagos, lluvia helada en Nueva Inglaterra y tormentas eléctricas en el este y sur del país. La intensificación de la tormenta se debe al choque entre el aire gélido de Canadá y el aire cálido del sur de Estados Unidos.
Este evento meteorológico se suma a miles de retrasos y cancelaciones de vuelos ocurridos a principios de fin de semana en las regiones del noreste y los Grandes Lagos, afectando a los viajeros durante el periodo vacacional.
Mientras tanto, California, que recientemente sufrió fuertes lluvias, inundaciones y deslizamientos de tierra con saldo mortal, experimenta un fin de semana mayormente seco.
