Córdoba, Argentina. – En los últimos meses, las redes sociales han popularizado dos comunidades urbanas: los Therians y los Furries. Aunque parecen una moda, estas tribus cuentan con identidades y propósitos profundos que reflejan la exploración de la creatividad y la identidad en jóvenes argentinos.
Los Therians son personas que sienten una conexión profunda con un animal no humano, conocida como “theriotipo”. Afirmaron que esta no es una simple afición, sino una parte vital de su identidad. A diferencia de lo que se podría pensar, no experimentan alucinaciones; en su consciencia, son humanos, aunque sientan que su esencia pertenece a otra especie, como un lobo o un felino.
Por otro lado, los Furries, o furros, son parte de un fandom que se centra en la creación y el disfrute de personajes antropomórficos. Su enfoque es artístico y social, no espiritual. Cada miembro desarrolla una “fursona”, un personaje personal que les representa, y muchos utilizan “fursuits”, trajes de peluche que pueden ser costosos, para participar en eventos de la comunidad.
El crecimiento de estas comunidades en Argentina se debe, en gran medida, a la visibilidad que ofrecen plataformas como TikTok. En ciudades como Córdoba y Buenos Aires, los encuentros en parques fomentan la creatividad y la socialización. Para muchos jóvenes, estos espacios representan una forma de pertenencia y aceptación en un entorno en ocasiones solitario.
Aunque algunos adultos consideran estos comportamientos inusuales, expertos en psicología opinen que reflejan un proceso saludable de exploración de identidad. Mientras estas expresiones no interfieran en su desarrollo escolar o social, ayudan a los jóvenes a encontrar su lugar en un mundo cada vez más digital.


