El Gobierno inicia mediciones en un predio clave y gremios advierten sobre remates inminentes y impacto en el sector agrícola.
Recientemente, autoridades gubernamentales comenzaron los trabajos de medición en un predio del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) en la localidad de Ituzaingó, en el Gran Buenos Aires. Este predio, de 34 hectáreas en Parque Leloir, se encuentra en una de las zonas más valorizadas del conurbano y forma parte de un plan mayor de enajenación de activos del organismo. Expertos y gremios relacionados con el sector agrícola han manifestado su preocupación ante la posibilidad de que estos terrenos sean rematados en un futuro cercano, en línea con una estrategia del Estado para vender o concesionar más de 27 mil hectáreas distribuidas en varias estaciones experimentales del INTA en todo el país.
Históricamente, el INTA ha cumplido un papel fundamental en el apoyo técnico a productores agrícolas, especialmente en áreas como la frutihorticultura en el área metropolitana. Sin embargo, el gobierno busca reducir el tamaño del ente mediante cierres y ventas, lo cual generó rechazo en entidades rurales y gremiales. La venta de terrenos y la reducción del personal técnico, que en algunos casos ya ha sufrido ajustes del 12%, amenazan con dejar a miles de productores sin asistencia técnica especializada.
Una reciente reunión del Consejo Directivo de INTA, prevista para la próxima semana, será el escenario en el que gremios y técnicos expondrán su oposición a estos planes. La iniciativa forma parte de un proceso de ajuste fiscal y restructuración del sector público, que ha encendido alertas sobre el impacto futuro en la producción y en la conservación de fondos estratégicos nacionales.
