La devolución de la bancada morenista impulsa una denuncia formal contra el exgobernador panista por extorsión y huachicol, en medio de su estrategia de defensa.
El Congreso de Tamaulipas, dominado por el partido Morena, ha solicitado oficialmente que la Fiscalía General de la República (FGR) inicie una investigación contra el exgobernador panista Francisco García Cabeza de Vaca. La propuesta, presentada por el legislador Humberto Prieto, señala la posible comisión de al menos cinco delitos federales, entre ellos huachicoleo y operaciones con recursos de procedencia ilícita, delitos que habrían ocurrido durante su gestión en el estado.
En la denuncia, se acusa al exmandatario de permitir o tolerar actividades de extorsión a transportistas en carreteras estratégicas. La evidencia indica que fuerzas estatales, incluyendo retenes controlados por unidades especiales, habrían exigido pagos ilegales bajo la excusa de combatir el contrabando de combustibles, afectando gravemente la logística y economía local. La tensión surge en un contexto donde Cabeza de Vaca sostiene que es víctima de persecución política, tras haber dejado su cargo y enfrentarse a varias acusaciones, incluyendo delitos de delincuencia organizada y lavado de dinero que actualmente analiza la Suprema Corte de Justicia.
La situación del exgobernador resalta la confrontación política en torno a la lucha anticorrupción y el combate al huachicol, un problema que ha generado controversia y movilizado las instituciones en las últimas décadas. La denuncia formal refleja la dinámica en la que los actores políticos buscan justificar sus acciones y fortalecer sus argumentos en un escenario marcado por las tensiones entre partidos y el poder judicial.
