“Estudio revela que los más pobres aportan casi la mitad de sus ingresos en impuestos.”
En América Latina y el Caribe, el 1% de la población con fortunas que superan los mil millones de dólares contribuye con menos del 20% de sus ingresos en impuestos. En contraste, el 50% más pobre de la región paga aproximadamente 45 pesos por cada 100 pesos que gana. Esta desigualdad plantea serias preocupaciones sobre la efectividad de los sistemas fiscales, que favorecen a las élites. El informe también resalta que la riqueza de los milmillonarios está desvinculada del bienestar colectivo. Con esta concentración de riqueza, los intereses de la élite dominan la política, afectando las decisiones que deberían atender las necesidades de todos los ciudadanos.

