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Solemnidad de la Epifanía: Reflexión sobre la búsqueda de Dios

Reflexión sobre la Solemnidad de la Epifanía del Señor, destacando las enseñanzas del Papa Francisco a través del ejemplo de los Reyes Magos: levantar la cabeza, estar en camino, adorar y no perder el valor de buscar a Dios.

Por Redacción2 min de lectura
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Chihuahua, Chihuahua. – La Solemnidad de la Epifanía del Señor, celebrada el 6 de enero, es una fiesta que invita a la alegría y la gratitud, recordando el amor universal de Dios. Para los creyentes, representa una “segunda Navidad”, pues simboliza la manifestación del Señor a todas las naciones, encarnada en la figura de los Reyes Magos.

Estos sabios de Oriente, guiados por una estrella, representan la búsqueda de la luz y el sentido de la vida. Su peregrinaje hasta Belén, impulsado por las Escrituras y la observación de los cielos, culmina en el encuentro con el Niño Jesús. Este acontecimiento, que estremeció a Herodes y Jerusalén, es objeto de profunda reflexión teológica, catequética y pastoral.

Durante la Misa de Epifanía de 2024, el Papa Francisco resaltó cuatro claves inspiradas en los Magos para quienes buscan, reconocen, acogen y sirven a la verdad: Cristo Jesús. La primera enseñanza es “Levanten la cabeza”. Los Magos, con la mirada en el cielo, buscaban una luz que diera sentido a sus vidas, en contraposición a una existencia repleta de preocupaciones terrenales.

La segunda clave es “En camino, testigos del Evangelio”. Los Magos, con los pies sobre la tierra, emprendieron un viaje a pesar de su contemplación celestial. Su búsqueda de Dios los llevó a encontrarlo en el hombre, en un pequeño Niño. La fe no es para quedarse contemplando, sino para avanzar en el mundo como mensajeros del Evangelio.

“Arrodillarse y adorar” es la tercera enseñanza. Al encontrar al Niño, los Magos se postraron y ofrecieron oro, incienso y mirra, símbolos de su realeza, divinidad y humanidad. Ante el misterio de Dios que se hace hombre, se nos llama a inclinar el corazón y doblar las rodillas.

Finalmente, la cuarta reflexión es “No perdamos el valor de buscar a Dios”. Se nos anima a imitar a los Magos: levantar la vista al cielo, emprender el camino en busca del Señor y adorarlo. La valentía de ser buscadores de Dios, hombres de esperanza y soñadores intrépidos, es fundamental para perseverar en la búsqueda de la verdad y la luz que ilumina a toda la humanidad.

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