La capital enfrenta riesgos recurrentes debido a socavones y afectaciones en la infraestructura, mientras continúa la temporada de lluvias.
La Ciudad de México enfrenta desafíos significativos durante la temporada de lluvias, entre ellos el incremento en la aparición de socavones que amenazan tanto la infraestructura como la seguridad de sus habitantes. En las últimas semanas, se han registrado al menos una decena de hundimientos con profundidades que alcanzan los cinco metros, en diversas alcaldías como Azcapotzalco, Gustavo A. Madero, Iztacalco, Venustiano Carranza, Iztapalapa y Xochimilco. La erosión del suelo, a menudo generada por fugas de agua y escurrimientos no visibles, ha causado estas formaciones peligrosas que en algunos casos afectan la red de drenaje y la estructura de edificios históricos.
Un ejemplo relevante fue el descubrimiento de un socavón dentro del Palacio Legislativo de San Lázaro, de aproximadamente dos metros de profundidad, cerca de un edificio que ya presenta antecedentes de afectación estructural tras el sismo de 2017. Aunque esta oquedad no representa un riesgo inminente debido a su ubicación en un espacio sin acceso peatonal, alertó a las autoridades y llevó a acciones preventivas.
Los datos reflejan una tendencia preocupante, ya que en el primer semestre del año se reportaron 17 hundimientos que dañaron la infraestructura hidráulica y vial. Autoridades locales han indicado que los trabajos de reparación serán financiados con recursos propios y de ahorro. Además, durante este período, se detectaron 77 socavones en vías secundarias, afectando diversas zonas de la ciudad.
En días recientes, se han registrado incidentes relevantes: un camión quedó atrapado en un socavón en la colonia Nápoles, en Benito Juárez, y en diferentes áreas, obras de recuperación y desalojos se han llevado a cabo para evitar mayores riesgos. La situación subraya la necesidad de reforzar las acciones para mantenimiento y prevención ante las constantes lluvias que aquejan a la capital, la cual continúa vulnerable a estos fenómenos naturales y a la erosión de sus estructuras urbanas.
