Los daños en la infraestructura vial provocan congestiones y prolongan los tiempos de traslado en la capital, afectando a miles de habitantes y transporte público. Un profundo socavón en la Calzada Ignacio Zaragoza ha paralizado la principal entrada oriental a la Ciudad de México, causando un embotellamiento de más de cinco kilómetros desde el Metro Guelatao. La caída de la carpeta asfáltica en varias secciones de la vía ha reducido el paso a un solo carril, generando caos y retrasos en el tránsito. La zona se encuentra rodeada de maquinaria y personal de obra para atender las fracturas causadas por la presión de las lluvias extraordinarias que han azotado la región en 2025, las cuales han incrementado la cantidad de socavones en caminos primarios y secundarios de la capital. Estos daños no solo afectan a automovilistas, sino también al transporte público y a los habitantes de zonas cercanas, quienes enfrentan retrasos de hasta el doble de su tiempo habitual de desplazamiento. La magnitud del socavón en Zaragoza supera los cuatro metros de profundidad y 14 metros de longitud, requiriendo técnicas de ingeniería avanzadas para su reparación, que podrían extenderse varias semanas. La acumulación de socavones en diferentes tramos de la ciudad evidencia la vulnerabilidad de la infraestructura vial ante las precipitaciones intensas y el aumento del uso de carreteras en malas condiciones. La autoridad local ha reportado que, en lo que va de 2025, ya existen más socavones en vías primarias que durante todo el año pasado, alertando sobre la necesidad de inversión y mantenimiento para evitar riesgos mayores.
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