La autoridad monetaria destaca la importancia de instituciones sólidas, integración regional y estabilidad para impulsar el crecimiento y el bienestar social en México.
El sistema financiero en México se encuentra en un momento crucial, enfrentando tres desafíos clave que requieren atención para promover un crecimiento sostenido y un incremento en el bienestar social. La gobernadora del Banco de México ha señalado que, para consolidar un proceso de desarrollo económico con mayor equidad, es fundamental fortalecer instituciones financieras con visión de largo plazo, capaces de gestionar eficientemente los recursos, apoyar proyectos productivos y resguardar los ahorros de los usuarios. Este enfoque busca no solo fomentar la inversión, sino también fortalecer la confianza en el sistema financiero nacional.
Además, resalta la oportunidad que representa la integración regional, particularmente a través del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (T-MEC), para impulsar inversiones en sectores productivos y mejorar la competitividad del país en el mercado internacional. La estabilidad en las condiciones económicas, promovida por una política monetaria prudente, sigue siendo una prioridad para la autoridad, que trabaja en conjunto con instituciones y sector privado para mantener un entorno favorable para la inversión y el ahorro.
Este discurso se da en un contexto donde instituciones como Inbursa, la séptima en tamaño en México, continúan mostrando solidez, con activos que superan los 700 mil millones de pesos y una cartera de créditos altamente orientada a empresas, contribuyendo así a la economía nacional con financiamiento para el desarrollo empresarial. La relevancia de fortalecer el sistema financiero radica en potenciar no solo el crecimiento económico, sino también la equidad social y la inclusión financiera en un entorno global cada vez más competitivo y cambiante.
