Diversos actores exigen cambios en los servicios médicos públicos, incluyendo reembolso de gastos y mayor eficiencia en la atención y distribución de medicinas.
El sistema de salud público en México enfrenta una grave crisis que afecta la calidad y oportunidad en la atención médica de millones de ciudadanos. La falta de medicamentos, citas prolongadas con especialistas y la dificultad en la realización de estudios médicos básicos han generado una demanda urgente de reformas. Expertos y ciudadanos plantean que, en casos donde las instituciones públicas como el IMSS y el ISSSTE no proporcionen los tratamientos o medicinas necesarios, el Estado debe responder pagando en efectivo o reembolsando a los derechohabientes, eliminando así los costos adicionales que enfrentan por buscar atención privada. Además, se propone mejorar los mecanismos de compra, distribución y permisos para que las medicinas y estudios estén disponibles en centros cercanos, evitando desplazamientos largos y gastos excesivos. La reducción del presupuesto en salud, que ha caído por debajo del 3% del Producto Interno Bruto, ha agravado estos problemas, poniendo en riesgo la dignidad y bienestar de la población. La iniciativa busca también sensibilizar a la ciudadanía, sumar firmas y crear presión para que las autoridades tomen medidas inmediatas y eficaces ante la emergencia sanitaria.
