La recuperación del sistema hídrico durante la temporada de lluvias más intensa en dos décadas fortalece la seguridad en el suministro del Valle de México.
El sistema de almacenamiento de agua en la zona metropolitana del Valle de México ha alcanzado niveles históricos, superando el 95% de su capacidad total, lo que representa el nivel más alto desde 2016. Estos avances se deben al incremento en las precipitaciones registradas durante la temporada actual, considerada una de las más lluviosas de los últimos veinte años, y que culminará a finales de octubre. La recuperación hídrica es fundamental para mantener la seguridad del suministro en una de las áreas urbanas más pobladas del país, especialmente tras años de sequías prolongadas que fraguaron una crisis en el manejo de recursos hídricos. La zona cuenta con siete presas distribuidas entre Michoacán y el Estado de México, fundamentales para garantizar el abastecimiento. La presa de Valle de Bravo, ubicada en el Estado de México, presenta actualmente un 95% de llenado, reforzando su papel estratégico. Históricamente, el sistema alcanzó su máxima capacidad en 2003, cuando acumuló cerca de 782 millones de metros cúbicos. La expectativa es que, con las lluvias aún en curso, esta reserva pueda acercarse al 100% en las próximas semanas, fortaleciendo la resiliencia ante futuras temporadas secas. Además, otras presas en diferentes regiones del país, como en Nuevo León, Puebla y Tamaulipas, registran niveles por encima de su capacidad, reflejando la importante recuperación del recurso hídrico a nivel nacional.
