La presidenta de México coordina reuniones con gobernadores para fortalecer la infraestructura y recursos del evento deportivo más importante del país.
La importancia del Mundial de 2026 para México es inédita, ya que será la primera ocasión en la que el país participará como sede conjunto junto a Estados Unidos y Canadá, consolidando su presencia en la historia del fútbol internacional. La expectativa crece ante la posibilidad de beneficiar significativamente el turismo y la economía nacional, además de impulsar proyectos de infraestructura en varias regiones. En este contexto, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, ha también intensificado las revisiones sobre las obras y recursos destinados para la celebración del torneo. Se prevé que en los próximos días, líderes estatales de Jalisco, Nuevo León y la Ciudad de México sostendrán reuniones con la mandataria para evaluar avances y coordinar esfuerzos. La supervisión de estos preparativos resulta clave para garantizar el éxito del evento, que además requiere un acuerdo conjunto entre las autoridades federales y locales para optimizar la inversión y cumplir con las expectativas internacionales. La organización de la Copa del Mundo de 2026 representa una oportunidad sin precedentes para potenciar la imagen de México en el escenario global y promover una transformación en su infraestructura deportiva y urbana.
