La estrategia busca reducir la deuda de Pemex y fortalecer su autonomía financiera, con apoyo de instituciones como Hacienda y Banobras.
Este martes, en Palacio Nacional, se dieron a conocer los principales lineamientos del nuevo plan estratégico de Petróleos Mexicanos (Pemex), cuya meta es que en 2027 la empresa petrolera pueda operar de manera autosuficiente sin depender del respaldo financiero del gobierno federal. La iniciativa, conjunta entre la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), la Secretaría de Energía (Sener), Banobras y Pemex, tiene como propósito principal reducir la carga de deuda de la compañía, acercándola al 26% del saldo registrado en 2019, que se situaba en aproximadamente 105 millones de dólares.
El plan se estructura sobre tres ejes básicos: en primer lugar, aliviar la carga fiscal sobre Pemex; en segundo, mantener el apoyo financiero de Hacienda en 2025 y 2026 para cumplir con obligaciones de deuda que alcanzan los 18.7 millones de dólares; y, en tercer lugar, implementar un mecanismo de financiamiento enfocado en inversiones productivas durante este año. La estrategia también contempla un instrumento financiero creado por Banobras para garantizar el pago a proveedores y facilitar la liquidez de Pemex, permitiéndole saldar su deuda comercial y fortalecer sus recursos internos.
Tras la presentación del plan, la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que para 2027 la petrolera tendrá suficientes ingresos para cubrir sus obligaciones y financiar su crecimiento sin apoyo externo. Además, destacó que este año se logrará pagar la deuda pendiente a proveedores, mediante un apoyo focalizado con recursos especializados, garantizando la estabilidad económica y operativa de la empresa estatal.
La implementación de este plan representa un esfuerzo por modernizar y fortalecer a Pemex ante los desafíos del mercado energético global y las fluctuaciones en los precios del petróleo. La iniciativa busca reducir riesgos financieros y aumentar la competitividad de la compañía en un contexto de cambios en la industria, además de posicionar a Pemex como un actor más autónomo y sostenido en el largo plazo.
