Autoridades mexicanas aseguran que las medidas desde Estados Unidos no comprometen la estabilidad del sistema financiero nacional, que continúa en funcionamiento normal.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que el sistema financiero del país no enfrenta riesgos significativos tras la entrada en vigor de sanciones de Estados Unidos contra tres instituciones financieras mexicanas. La medida, que finalizó después de dos prórrogas, prohíbe las transacciones en territorio estadounidense con las entidades señaladas por supuestas actividades de lavado de dinero. Hasta la fecha, las investigaciones en México han reportado únicamente irregularidades administrativas, sin que se hayan presentado cargos de gravedad. Sheinbaum resaltó que las decisiones estadounidenses son un acto unilateral y que en los meses previos se tomaron medidas para evitar impactos mayores en las operaciones bancarias mexicanas, incluyendo la venta de varios activos. Actualmente, CIBanco ya no opera en México tras la aprobación de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) para su revocación de licencia; mientras que las otras instituciones están en proceso de venta, lo que las deja en estado de proceso de desmantelamiento. La importancia de estas medidas radica en la cooperación internacional en la lucha contra el lavado de dinero, aunque las autoridades mexicanas reiteran la protección y estabilidad del sistema financiero nacional.
