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Sheinbaum podría beneficiarse de conflictos con Estados Unidos

Claudia Sheinbaum podría aprovechar tensiones con Estados Unidos para depurar su movimiento y enfrentar elecciones intermedias.

Por Redacción1 min de lectura
Relación entre México y EE. UU. se tensa mientras la presidenta busca limpiar su movimiento.
Relación entre México y EE. UU. se tensa mientras la presidenta busca limpiar su movimiento.
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La reciente relación entre México y Estados Unidos ha mostrado un cambio notable. Esto se debe a que Washington ahora busca a políticos y empresarios mexicanos que puedan estar complicados en redes de corrupción, en lugar de solo a capos del narcotráfico. Esta situación podría ser aprovechada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para limpiar a su movimiento sin quedar en un contexto negativo.

El desacuerdo entre ambos gobiernos, principalmente en torno a la negativa de México a extraditar a Rocha Moya, ha limitado la flexibilidad de Sheinbaum en sus interacciones con Estados Unidos. En una de sus conferencias matutinas, Sheinbaum expresó su descontento por la falta de reciprocidad en el manejo de extradiciones, revelando así las tensiones latentes.

Históricamente, la relación entre Sheinbaum y Donald Trump ha tenido altos y bajos, especialmente después de la controversia que surgió en relación con el gobernador de Sinaloa, y tras la entrega de exfuncionarios de esa entidad a las autoridades estadounidenses. Este contexto ha permitido que desde Palacio Nacional se evalúe la posibilidad de usar la ofensiva norteamericana como un mecanismo para depurar el entorno político, eliminando figuras consideradas perjudiciales para la 4T.

A medida que se aproxima el primer trimestre de 2027, aquellos que sean considerados “non gratos” para el actual gobierno podrían enfrentar repercusiones en el ámbito político, especialmente en la asignación de candidaturas para las elecciones intermedias. Este movimiento estratégico podría facilitar el desalojo de individuos que no se alinean con los ideales del morenismo.

Con la imposibilidad de frenar los ataques de Trump hacia algunos funcionarios mexicanos, el gobierno federal ha optado por aprovechar la inercia de la justicia estadounidense. Este enfoque busca un cambio en la política nacional, eliminando a quienes se resisten a abandonar sus posiciones voluntariamente. El desenlace de esta situación es incierto, y aún queda por observar cómo impactará en el futuro político del país.

Con información de heraldodemexico.com.mx

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