La presidenta de México explicó que Levy fue arrestado en Lisboa por orden internacional y posteriormente liberado, sin que el caso tenga tintes políticos.
La jefa del Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, confirmó la detención del empresario y exfuncionario Simón Levy en Portugal, ocurrida a finales de octubre. El arresto fue resultado de una orden internacional de captura, que en este caso, fue gestionada a través de una ficha roja de Interpol. A pesar de esta situación, Levy fue puesto en libertad poco después, debido a que cuenta con la nacionalidad de un país europeo, lo que permitió que el Tribunal de Lisboa decidiera su liberación bajo ciertas medidas cautelares. La mandataria aclaró que los cargos por los cuales se le busca están relacionados con delitos ambientales y agresiones en México, y negó que la detención tenga un carácter político. Además, Levy afirmó haber sido víctima de un atentado contra su integridad en Lisboa, versión que fue rechazada por Sheinbaum, quien destacó que se trata de un caso judicial válido y no político. La situación se complica por las versiones encontradas sobre el paradero actual de Levy, con algunos informes que apuntan a que se encontraría en un hotel de Lisboa, mientras que él asegura estar en Estados Unidos. Este caso evidencia las complejidades legales internacionales y la influencia de las investigaciones mexicanas en otros países.
