La presidenta de México revisó las razones de la implementación de aranceles sin tratarse de una acción de discriminación, en busca de fortalecer la economía nacional. En un esfuerzo por aclarar las recientes decisiones económicas del gobierno mexicano, la presidenta Claudia Sheinbaum explicó que la imposición de aranceles a productos provenientes de China no tiene intención de coerción o discriminación. La medida, que afecta a naciones sin tratados comerciales específicos con México, busca promover la producción interna y fortalecer la economía del país mediante una política general aplicable a varias naciones. La mandataria destacó que estas acciones son compatibles con las normativas de la Organización Mundial del Comercio, en un contexto en el que diversos países adoptan medidas similares para proteger sus mercados. Además, recordó que en meses recientes, México sostuvo conversaciones con funcionarios chinos, incluyendo visitas de comisiones bilaterales que refuerzan la relación económica entre ambas naciones. La implementación de estos aranceles refleja un enfoque estratégico para diversificar y consolidar la economía mexicana en un escenario global competitivo, procurando siempre ajustarse a los acuerdos internacionales vigentes.
