La iniciativa busca colaborar con la salud pública mediante una reducción en el contenido de azúcar en productos de consumo masivo, en un acuerdo que será oficial en próximos días. La presidenta de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, anunció que en los próximos días se realizará una conferencia de prensa encabezada por el secretario de Salud, David Kershenobich, y legisladores de la Cámara de Diputados para formalizar un acuerdo con las empresas de bebidas refrescantes. Esta iniciativa surge después de que las compañías presentaran una propuesta orientada a disminuir el contenido de azúcar en sus productos en un plazo corto, como parte de esfuerzos conjuntos por mejorar la salud de la población. El acuerdo, que será presentado oficialmente próximamente, mantiene la mayor parte del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) vigente, en un contexto en el que las bebidas saborizadas han visto triplicar su recaudación en México entre 2018 y 2026. La propuesta refleja un interés de las empresas por colaborar con el Gobierno en acciones preventivas frente a problemas de salud asociados al consumo excesivo de azúcar. Estas medidas se inscriben en un contexto de políticas fiscales que buscan reducir la ingesta de azúcares añadidos en la población mexicana, que ha evidenciado un aumento en la incidencia de obesidad y diabetes en los últimos años. La reciente proyección fiscal señala que, para 2026, la recaudación por estos productos superará los 75 mil millones de pesos, reflejando su alto consumo y aportación fiscal. El compromiso de las refresqueras para reducir el azúcar, combinado con políticas de salud y fiscalización, representa una estrategia integral que puede impactar positivamente en la calidad de vida de los mexicanos y en la lucha contra enfermedades relacionadas con la alimentación.
