El jurista y político Julián Serulle ha expresado su preocupación sobre las deportaciones de ciudadanos a la República Dominicana desde Estados Unidos. Asegura que el Gobierno dominicano debe proceder con cautela al recibir a estos deportados, priorizando la revisión de sus antecedentes para evitar complicaciones.
Serulle subraya que, aunque la migración debe ser vista con humanidad y solidaridad, el país no debe convertirse en un refugio para aquellos que el Gobierno estadounidense decide deportar. Resalta que las naciones deben acoger a los inmigrantes, pero esto no significa que se deban aceptar sin condiciones.
El abogado argumenta que la República Dominicana no puede ser cómplice de la persecución de inmigrantes latinos y caribeños en Estados Unidos. Ha mencionado que estos inmigrantes han contribuido significativamente al desarrollo de ese país, y su recepción debe estar fundamentada en principios de dignidad y respeto.
Aparte de su postura sobre la responsabilidad migratoria, Serulle advierte sobre el acuerdo entre la República Dominicana y Estados Unidos, el cual considera puede ser parte de una estrategia más amplia, relacionada con la reunión “Escudo de las Américas” realizada en Miami en marzo. Este acuerdo puede llevar a la nación a una situación complicada, similar a ser un aliado en intervenciones en otras naciones.
Instó a la Dirección General de Migración a ser rigurosa en su análisis de los deportados, asegurando que solo aquellos con un historial limpio y comportamiento adecuado sean aceptados. La atención a estos detalles es esencial para mantener la seguridad y la paz social en el país.
Con información de hoy.com.do

