La legisladora por Querétaro denuncia que la iniciativa busca fortalecer el poder gubernamental y limitar los derechos ciudadanos sin modificaciones reales.
En un debate en el Congreso, la senadora por Querétaro, Lupita Murguía, expresó su rechazo a la falta de modificaciones en la Reforma al Amparo, un proyecto legal que mantiene intactas sus disposiciones más controvertidas. La legisladora calificó la iniciativa como una estrategia del gobierno para blindarse y reducir las garantías de los ciudadanos, específicamente orientada a favorecer a grandes empresas que enfrentan deudas fiscales.
Desde su perspectiva, uno de los aspectos más preocupantes es la continuidad del principio de retroactividad, a pesar de que en un inicio se consideró eliminar esa disposición. Murguía resaltó que el oficialismo sólo lo maquilló para aparentar cambios, acusando una cortina de humo que oculta las verdaderas intenciones del proyecto. La presidenta del país, Claudia Sheinbaum, ya calificó este aspecto como inconstitucional, pero aún así la bancada de Morena mantiene su postura.
Asimismo, la senadora explicó que el artículo que permite a los juzgadores decidir la procedencia de los amparos en casos que contravengan leyes de orden público podría limitar aún más el acceso efectivo a la justicia. Cuestionó las justificaciones del gobierno sobre la supuesta finalidad de erradicar una “dictadura de toga” y subrayó que en realidad, las reformas en materia de amparo favorecen un mayor control del Estado y dejan a la ciudadanía en una posición de mayor vulnerabilidad.
Murguía remarcó que el amparo nació como una herramienta para limitar abusos de poder y proteger los derechos individuales, pero advierte que, con estos cambios, su función se debilita y el poder del Estado aumenta, despojando a la ciudadanía de recursos fundamentales para su protección. La discusión continúa en medio de un amplio debate sobre el equilibrio entre autoridad y derechos en el sistema jurídico mexicano.
