La ratificación de candidatos cercanos a Morena genera polémica por su influencia política en el Tribunal Federal de Justicia Administrativa.
El Congreso de la República autorizó la designación de magistrados en las salas regionales del Tribunal Federal de Justicia Administrativa (TFJA) para un período de una década, una decisión que ha generado debates por los vínculos políticos de los postulantes. La lista fue elaborada tras la revisión de 21 expedientes, en medio de críticas por parte de legisladores opositores que señalan la cercanía de varios perfiles con funcionarios del partido en el poder y personajes ligados a la Cuarta Transformación. La selección incluye a al menos 19 candidatos con antecedentes en administraciones morenistas o con conexiones directas a figuras de ese partido, lo que ha despertado preocupación sobre la independencia del órgano judicial. La base del proceso radica en la necesidad de fortalecer las instituciones, pero algunos legisladores advierten sobre el riesgo de politizar aún más la justicia administrativa, comprometiendo la imparcialidad y la protección de derechos ciudadanos. Los magistrados tomarán posesión a partir del 1 de enero de 2026, consolidando así la influencia del grupo político en una institución clave para la supervisión de la gestión pública y la resolución de controversias administrativas. Es importante contextualizar este proceso en la reciente reforma constitucional de 2015, que buscó ampliar la capacidad del TFJA, pero que ahora enfrenta cuestionamientos sobre la transparencia y la objetividad en la selección de sus titulares.
