Tras la ausencia del fiscal general en Palacio Nacional y rumores de su salida, el Congreso se prepara para definir su relevo en un contexto de incertidumbre.
El Congreso de la Unión ha organizado una sesión extraordinaria para abordar temas relacionados con la Fiscalía General de la República, específicamente en torno a la posible salida del fiscal general, Alejandro Gertz Manero. La convocatoria surge en medio de especulaciones sobre su salud y su ausencia en Palacio Nacional, donde no ha sido visto en semanas, a pesar de la presencia periódica del Gabinete de Seguridad en los eventos oficiales. La preocupación aumenta debido a su avanzada edad, y algunos analistas consideran que su juicio podría estar afectado por su situación física, lo que genera interés respecto a quiénes podrían ocupar su puesto. En el contexto político actual, la presidenta Claudia Sheinbaum tendría que enviar una terna al Senado para que sea esta la encargada de designar a su sucesor, entre opciones como la consejera jurídica de la Presidencia y exfiscal de la Ciudad de México, Ernestina Godoy, así como Arturo Zaldívar, coordinador general de Política. La expectativa es que la sesión sirva para definir los pasos a seguir en un momento en que el órgano rector de la justicia mexicana busca estabilidad y continuidad en sus acciones.
Además, este movimiento refleja las tensiones y dinámicas internas del poder en un año electoral, donde la delimitación de funciones y de nombres clave adquiere un papel central en el escenario político del país. La formalización de cualquier renuncia o cambio en la responsabilidad del fiscal debe ser manejada con cautela, dado el impacto que tendrá en la percepción pública sobre la justicia y la seguridad en México.
