Con una amplia mayoría, el Senado ratificó a Ernestina Godoy, fortaleciendo la relación de la nueva fiscal con el gobierno y prometiendo mayor enfoque en seguridad y justicia.
El Congreso de la Unión validó formalmente la designación de Ernestina Godoy como nueva fiscal general de México en una sesión llevada a cabo en el edificio de Reforma. Tras una votación de 127 legisladores, Godoy obtuvo 97 votos a favor, consolidando su respaldo y culminando un proceso que había generado expectativas. La profesional, que previamente se desempeñó como consejera jurídica de la presidenta Claudia Sheinbaum, reemplaza en el cargo a Alejandro Gertz Manero, quien recientemente dejó la oficina para asumir un rol externamente en la diplomacia.
Esta elección representa un paso significativo en la política de seguridad del país, dado que la nueva fiscal ha mantenido una estrecha colaboración con las autoridades locales y federales en la Ciudad de México. La designación también refleja la intención del gobierno de fortalecer el liderazgo femenino en cargos clave, buscando una estrategia de combate al crimen organizado y recuperando la confianza en el sistema judicial.
Además, la elección de Godoy refuerza la continuidad de la línea política del gobierno federal en materia de justicia. En paralelo, Gertz Manero, cuyo mandato termina oficialmente, será envuelto en negociaciones para su próximo destino en la embajada de un país aliado, con opciones que podrían incluir Alemania o Inglaterra, aunque aún no hay detalles precisos oficializados.
El nombramiento marca también un cambio en la percepción pública y política sobre la gestión de la Fiscalía, con expectativas de un enfoque más coordinado y transparente en la lucha contra la delincuencia. La llegada de una líder femenina con estrechos vínculos con el círculo gobernante busca potenciar la estrategia de la administración en estos temas cruciales.
