La modificación busca aclarar que la nueva legislación solo aplicará a futuras actuaciones, garantizando protección a derechos adquiridos y ajustándose a procesos vigentes. El Senado de la República aprobó una reforma a la Ley de Amparo que busca definir claramente que la nueva normativa no tendrá efectos retroactivos. La modificación fue resultado de un acuerdo en la Cámara de Diputados para precisar que los procedimientos y derechos ya adquiridos permanecerán bajo las reglas anteriores. La discusión principal se centró en un artículo transitorio que establece que las etapas procesales concluidas o que hayan generado derechos existentes seguirán regidas por las disposiciones previas, mientras que las actuaciones posteriores a la entrada en vigor de la reforma estarán sujetas a las nuevas reglas. La reforma fue aprobada con el respaldo de Morena y sus aliados, mientras que la oposición, integrada por PRI y Movimiento Ciudadano, manifestó su desacuerdo, calificándola como una medida que limita el amparo. La declaración oficial indica que la modificación busca ofrecer mayor certeza jurídica y reducir interpretaciones adversas en el ámbito judicial. La iniciativa ahora será enviada al Ejecutivo para su promulgación y entrada en vigor. Para comprender la importancia, es relevante destacar que las reformas procesales en materia de amparo tienen un impacto directo en la protección de los derechos constitucionales de los ciudadanos, facilitando un marco legal claro y predecible en los procedimientos judiciales.
