La crisis de seguridad en México llevó a la Secretaría de la Defensa Nacional a una reestructuración de mandos en las fuerzas de seguridad de varios estados. Este movimiento surge tras la detención de funcionarios locales relacionados con el crimen organizado y el aumento en los índices de violencia.
La modificación de personal afecta diez zonas militares consideradas estratégicas. Esta decisión incluye lugares con altos índices de homicidios y delitos graves, como la 9/a. Zona Militar en Culiacán, Sinaloa; la 11/a. en Guadalupe, Zacatecas; la 35/a. en Chilpancingo, Guerrero, así como en Jalisco.
Además, la estrategia abarca nuevos coordinadores para la Guardia Nacional en regiones con un entorno delictivo desafiante, incluyendo el Estado de México, Morelos y Veracruz. Este cambio buscará mejorar las operaciones de patrullaje y control en estas áreas.
El reacomodo de mandos también se extiende a cinco guarniciones militares cruciales para combatir el tráfico de armas y drogas. Los nuevos jefes están ahora en control de municipios fronterizos como Agua Prieta y San Luis Río Colorado, y el puerto de Lázaro Cárdenas.
La Secretaría de la Defensa justificó estos cambios como parte de procesos ordinarios de su política interna de recursos humanos, aunque la población espera resultados inmediatos por parte de las autoridades en respuesta a la crisis de seguridad.
Con información de tvazteca.com

