La eficiencia tecnológica y la austeridad laboral permitieron al fisco aumentar ingresos sin ampliar su personal, marcando una tendencia en la administración tributaria.
En 2023, la Administración Tributaria del país alcanzó una cifra récord en recaudación, a pesar de mantener una plantilla laboral significativamente menor en comparación con años anteriores. La implementación de tecnologías avanzadas, como la digitalización de procesos y la inteligencia artificial, ha sido clave para mejorar la vigilancia y facilitar el cumplimiento de los contribuyentes. Estas innovaciones permiten cruzar datos de forma más eficiente, detectar discrepancias y optimizar la cobranza, lo que ha contribuido a un aumento en los ingresos tributarios y no tributarios.
Este crecimiento en la recaudación se da en un contexto de política de austeridad que desde 2018 ha implicado una reducción de más de 11 mil plazas laborales en el organismo. Durante ese período, la productividad por empleado ha aumentado aproximadamente 2.5 veces, alcanzando en promedio una recaudación de más de 161 millones de pesos por trabajador en el cierre del tercer trimestre de 2023. Además, los costos de recaudación por cada 100 pesos recaudados se han reducido a su nivel más bajo en los últimos cinco años, situándose en 0.23 pesos.
Especialistas señalan que la combinación de decisiones administrativas y la adopción de nuevas tecnologías posicionan a la Administración Tributaria como un ejemplo de eficiencia en la gestión pública moderna, proyectando una tendencia de mayor recaudación con menos recursos humanos en los próximos años.
