La autoridad fiscal seleccionará a 16,200 contribuyentes para revisar, con foco en conductas de alto riesgo que puedan evadir impuestos y acciones ilegales. En 2026, la autoridad fiscal mexicana planea realizar más de 16,000 auditorías a contribuyentes registrados en el padrón, lo que representa una fracción mínima del total. De este total, aproximadamente 1,200 serán dirigidas a grandes empresas, mientras que unas 12,000 revisarán a pequeñas y medianas empresas, además de unas 3,000 enfocadas en actividades de comercio exterior. La selección de los contribuyentes para auditoría se basa en identificaciones de conductas de alto riesgo que podrían indicar evasión fiscal o prácticas ilícitas. Entre los indicadores destacados se encuentran operaciones con factureras, pérdidas fiscales recurrentes, simulación de deducciones, importaciones con precios por debajo del mercado y transacciones con paraísos fiscales. Este esquema refleja una estrategia proactiva del Servicio de Administración Tributaria (SAT) para fortalecer la fiscalización. Históricamente, estas acciones buscan reducir la evasión y promover el cumplimiento voluntario de obligaciones tributarias, contribuyendo a una economía más transparente. La selección se centra en contribuyentes que evidencian patrones sospechosos en sus operaciones, de modo que las auditorías se orientan hacia los casos con mayores probabilidades de irregularidad, en línea con las mejores prácticas internacionales en fiscalización. La fiscalización efectiva resulta clave para garantizar un entorno fiscal equilibrado, donde todos contribuyan de acuerdo con sus capacidades. La implementación de estos revisiones busca también fomentar una cultura de cumplimiento y reforzar la confianza en las instituciones fiscales del país.
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