El Servicio de Administración Tributaria especifica que enfocará sus esfuerzos en detectar riesgos fiscales entre los grandes contribuyentes y otros grupos selectos para fortalecer el sistema tributario mexicano.
En 2026, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) tiene previsto realizar auditorías a más de 16 mil contribuyentes, con un enfoque especial en identificar y enfrentar conductas que puedan representar riesgos fiscales. La estrategia de fiscalización prioriza tanto a los grandes contribuyentes como a ciertos grupos específicos que, por su comportamiento, podrían estar eludiendo o evadiendo obligaciones tributarias. De acuerdo con las proyecciones, se auditará a aproximadamente 1,200 de los 15,873 grandes contribuyentes, que representan apenas el 6.3% del total, mientras que las acciones dirigidas a pequeños y medianos contribuyentes abarcarán alrededor de 12 mil casos, que corresponden al 0.2% del universo de más de 66 millones de contribuyentes en el país.
El SAT señala que estos procesos se realizarán con estricta adhesión a la ley, buscando combatir prácticas como el uso de factureras, simulación de deducciones, evasión de impuestos mediante operaciones en paraísos fiscales y la presentación de declaraciones con inconsistencias. Además, vigilará a quienes abusan de estímulos fiscales, incumplen con regulaciones no arancelarias, o reportan importaciones y ventas por debajo del valor de mercado. La medida responde a la necesidad de fortalecer la justicia fiscal y reducir la brecha de evasión, promoviendo un sistema tributario más equitativo y confiable para todos los mexicanos.
El esfuerzo forma parte de un compromiso constante por parte del SAT de aplicar mecanismos de control efectivos y transparentes, en consonancia con la ley, para mejorar la recaudación y el cumplimiento fiscal en México.
