El dirigente propuso enfocar las negociaciones con el gobernador santiagueño, quien controla siete diputados y tres senadores, para acelerar la aprobación en el Congreso.
En el marco de las negociaciones legislativas para la aprobación del Presupuesto 2024, la dirigencia del gobierno delineó una estrategia específica que pone en primer plano a Gerardo Zamora, gobernador de Santiago del Estero. Con un control directo sobre siete diputados y tres senadores, Zamora se posiciona como un actor clave, ya que su influencia en el Congreso supera la de varias alianzas políticas tradicionales.
Este escenario es único en el país, dado que Zamora mantiene una base de respaldo que le permite gestionar recursos y votos de manera autónoma, consolidando lo que algunos analistas ya consideran como un partido en sí mismo. En las últimas décadas, el mandatario ha logrado mantener una presencia constante en el Congreso, obteniendo las bancas de sus oponentes mediante un fragmentado sistema electoral que potencia su influencia en las decisiones nacionales.
La estrategia del gobierno contempla acelerar la distribución de fondos nacionales, como los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), que suelen definir el apoyo de las provincias en temas clave como el Presupuesto. La distribución de estos recursos en años anteriores ha mostrado un patrón complejo, en el que algunas provincias cercanas a la administración central recibieron menos fondos que otras con apoyos opositores.
Con la participación activa en la mesa política, se decidió que, si bien las alianzas se priorizan en línea con el peso político de cada provincia, se añadirá una consideración especial para Gerardo Zamora, dado su peso legislativo y político en la región. La intención es lograr una aprobación expedita y acuerdos que garanticen recursos para la provincia y, en general, para el país.
La aprobación del Presupuesto, que se espera sea before del inicio del período festivo, resulta crucial para la implementación de políticas públicas y la asignación de fondos a nivel nacional. La influencia de Zamora en esta negociación puede marcar un precedente en la forma en que el gobierno negocia con gobernadores que controlan multiplicidades de legisladores y recursos en el Congreso.
