Valparaíso, Chile. – San Nicolás SpA, dirigida por Tomás Avilés Tillería, de 20 años, es objeto de una investigación por parte de la Contraloría General de la República (CGR) relacionada con contratos por $6.725 millones. Estos contratos fueron otorgados tras el megaincendio de Valparaíso, y enfrentan cuestionamientos por sobreprecios y falta de transparencia.
La CGR ha hallado indicios de sobreprecios que superan los $3.700 millones en comparación con precios de otras municipalidades. Los contratos incluyen arriendos de maquinaria y servicios de demolición. Avilés firmó su primer contrato millonario a los 19 años, en el que también participa su socia Catalina Jara Briones, de 25 años, en un proceso sin licitación pública.
Entre las irregularidades encontradas se destaca un sobreprecio de $2.725.987.740 solo en el arriendo de maquinarias. Otro sobreprecio por un monto de $1.036.336.252 también fue reportado. Además, se detectaron problemas en la subcontratación, con camioneros que alegaron no haber recibido su pago, lo que apunta a una gestión deficiente de la empresa.
La dirección real de San Nicolás SpA parece ser ejercida por Pedro Briones González, padre de Catalina Jara, quien figura como gerente general y tiene un historial en las empresas subcontratadas. La empresa ha cambiado de dueños desde su fundación en 2021, lo que ha generado inquietudes sobre la transparencia del traspaso de acciones.
La CGR ha iniciado sumarios administrativos tras detectar irregularidades en varias entidades vinculadas a la crisis de incendios en Valparaíso. Los hallazgos incluyen pagos no acreditados y problemas en la rendición de cuentas de municipios como Quilpué y Viña del Mar. Se espera que estas investigaciones arrojen más información sobre los contratos y la gestión del recurso público.

