La Secretaría de Salud advierte sobre la circulación de una variante similar a la estacional y reitera la importancia de la vacunación, mientras la BUAP implementa medidas preventivas en sus instalaciones.
La Secretaría de Salud de Puebla confirmó la presencia de una nueva variante del virus de la influenza en México, identificada como influenza A H3N2, subclado K, en un contexto de aumento en casos y hospitalizaciones. Hasta la semana 49 del año, en Puebla se reportaron 26 casos positivos, principalmente de influenza A (H1N1). La dependencia sanitaria subrayó que esta variante mantiene características similares a las cepas estacionales, por lo que no representa una amenaza urgente, dado que los virus de influenza suelen experimentar mutaciones menores de forma natural cada temporada.
Tras la detección del primer caso nacional de esta variante en diciembre de 2025, las autoridades reiteran la importancia de la vacunación en grupos vulnerables, incluyendo personas con enfermedades crónicas, población con VIH, niños, adultos mayores y mujeres embarazadas. La campaña nacional de vacunación de temporada invernal continúa activa en todos los centros de salud, ofreciendo inmunizaciones contra COVID-19, influenza y neumococo, además de atención médica para quienes requieran tratamiento.
En respuesta a la aparición de esta variante, la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) ha reactivado el uso obligatorio de cubrebocas en sus instalaciones, incluyendo el Hospital Universitario y las clínicas de atención especializada. La medida, fundamentada en recomendaciones oficiales, busca prevenir contagios y hospitalizaciones, especialmente entre grupos vulnerables. La universidad también estableció protocolos para el uso de gel antibacterial y refuerza la higiene de manos en todos los espacios académicos y de atención médica.
La circulación de nuevas variantes del virus de la influenza resalta la necesidad de mantener medidas preventivas y vacunarse oportunamente, con un contexto global que ha evidenciado cómo las mutaciones virales pueden influir en la gravedad de brotes estacionales y en la atención sanitaria.
