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México registra siete meses consecutivos de salida de capitales extranjeros

México acumula siete meses consecutivos de salida de capitales extranjeros en deuda pública, ante un contexto de incertidumbre y menor apetito por inversión.

Por Redacción1 min de lectura
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La tendencia refleja un menor apetito de inversionistas internacionales por deuda mexicana, en un contexto de incertidumbre global y económica interna.

En los últimos meses, la inversión extranjera en valores gubernamentales de México ha mostrado una tendencia decreciente que se extiende por siete meses consecutivos, marcando un patrón que no se observaba desde 2016. En octubre, la salida de recursos alcanzó los 43,6 mil millones de pesos, lo que elevó la cifra total de retiros desde abril a 170,9 mil millones de pesos. De mantenerse esta dinámica, octubre sería el octavo mes consecutivo en que la inversión en deuda local disminuye, situación que en el pasado solo se registró durante la incertidumbre generada por la pandemia de COVID-19.

Este comportamiento refleja un escenario de cautela en los mercados financieros, influenciado tanto por factores internos, como la percepción de un entorno económico menos favorable y la falta de claridad en las políticas públicas, como por externalidades globales. Entre estas últimas, las amenazas arancelarias y las tensiones geopolíticas en Medio Oriente escalonan la percepción de riesgo, llevando a los inversionistas a preferir activos más seguros o reducir su exposición en mercados emergentes. Históricamente, períodos similares de salidas masivas han ocurrido en contextos de alta volatilidad global, como en 2020-2021, cuando la aversión al riesgo alcanzó niveles récord.

El impacto de estos movimientos en la economía mexicana se refleja en la desaceleración de la inversión productiva, mientras el consumo continúa siendo un soporte que ayuda a mantener el crecimiento. Expertos señalan que la recuperación de la inversión requiere mayor certidumbre y políticas claras para atraer recursos extranjeros en un entorno de mayor riesgo internacional.

Este patrón de inversión refleja la sensibilidad del país ante variables externas e internas, y subraya la importancia de políticas que fomenten la confianza de los inversionistas para estabilizar y fortalecer la economía mexicana en medio de un escenario global complejo.

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