Se estima que el salario mínimo podría incrementar un 12% en 2026, buscando mejorar el poder adquisitivo de la fuerza laboral en el país.
El salario mínimo en México es un indicador clave para analizar el bienestar de los trabajadores y la economía en general. Desde su establecimiento en 1915, a propósito de un decreto encabezado por Álvaro Obregón durante la Revolución Mexicana, su monto ha experimentado múltiples ajustes para adaptarse a las condiciones económicas del país. Actualmente, el salario mínimo general es de 278.80 pesos diarios, mientras que en la Zona Libre de la Frontera Norte alcanza los 419.88 pesos, reflejando un incremento aproximado del 12% en comparación con el año anterior.
La determinación de estos montos involucra negociaciones tripartitas entre el gobierno federal, mediante la Comisión Nacional de Salarios Mínimos, los sectores empleadores y los sindicatos. Históricamente, estos aumentos han contribuido a reducir la pobreza, logrando que cerca de 6.6 millones de personas salieran de condiciones vulnerables en el periodo 2018-2024.
Para 2026, se anticipa que el aumento sea del 12%, lo que elevaría el salario mínimo a aproximadamente 312 pesos diarios en el resto del país y hasta 470 pesos en la frontera norte. La administración busca que este incremento permita a los trabajadores adquirir al menos 2.5 canastas básicas diarias, enlazando el salario con las necesidades de consumo y mejorando el poder adquisitivo. La meta, además, es alinear el salario con los objetivos de crecimiento económico y bienestar social, en un contexto de recuperación post-pandemia y avances en la reducción de la pobreza.
Esta política refleja la importancia de ajustes salariales estratégicos para mantener una economía más equitativa y competitiva, en línea con los desafíos y oportunidades actuales del país.
