Ponferrada, Castilla y León. – La reciente caída del garaje Garnelo en el barrio de San Ignacio ha generado preocupación entre los propietarios de edificios deteriorados en la ciudad, en especial las casitas de la plaza San Pedro. La falta de acción ante estos riesgos hace temer un desenlace trágico.
Estos inmuebles, ubicados en una zona de alto tránsito peatonal, presentan un estado grave, agravado por las lluvias recientes. Solo uno de ellos tiene alguna medida de protección, dejando a los peatones vulnerables y creando un ambiente de insalubridad y peligro.
Algunos copropietarios han enviado un escrito a Marco Morala, alcalde de Ponferrada, y Carlos Cortina, concejal de Seguridad Ciudadana, solicitando medidas urgentes. Aunque han presentado tres escritos formales sin respuesta, su preocupación radica en el riesgo que representan las edificaciones, ya que han sido oficialmente declaradas en ruina.
La situación es más complicada dado que no pueden actuar de forma individual debido a la copropiedad de los inmuebles. Piden que el Ayuntamiento se responsabilice de la demolición, facilitando la gestión del proceso para evitar un “efecto dominó” en caso de un colapso individual.
Un informe municipal del 11 de noviembre de 2024 advierte sobre el riesgo inminente de derrumbe de las edificaciones, señalando daños estructurales preocupantes. Se ha declarado la ruina total del inmueble y se ordenó la demolición completa, con un plazo de un mes para iniciar los trámites necesarios. La presión sobre el Ayuntamiento para actuar con eficacia se intensifica ante el evidente peligro que enfrentan tanto los propietarios como los transeúntes.

