La presencia de un polémico ex funcionario de Pemex en la estrategia del Infonavit genera malestar en el gobierno, en medio de crisis por seguridad y metas incumplidas. En medio de un escenario de tensión en los niveles superiores del gobierno, un exfuncionario ligado a Petróleos Mexicanos ha sido visto participando en reuniones clave del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit). La aparición de esta figura, cercana a Octavio Romero Oropeza, ha generado inquietud entre los funcionarios de Palacio Nacional, quienes mantienen un monitoreo riguroso sobre su influencia y funciones en la institución. La reincorporación ocurre en un contexto marcado por la crisis de violencia en Michoacán, un asunto que ha absorbido la atención de altos mandos, incluyendo a la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, lo que ha distraído la atención de la permanencia de Romero Oropeza en el organismo. La gestión del Infonavit atraviesa dificultades, incluyendo el incumplimiento de metas importantes, lo que ha reavivado los debates sobre su liderazgo. Es importante señalar que este regreso de figuras polémicas también ha sido observado en Pemex, donde otros exfuncionarios con antecedentes en controversias han retornado a puestos de influencia, resaltando un patrón de reconfiguración en el círculo cercano a las decisiones estratégicas del sector público.
