Identifican peligros de inundación, sismos y contaminación en zonas aledañas al proyecto ferroviario en el Valle de Toluca
El Plan Parcial de Desarrollo Urbano del Tren “El Insurgente” revela la presencia de diversos riesgos hidrometeorológicos y antropogénicos en la zona de estudio. Entre estos, se destacan las amenazas de inundaciones, sismos y peligros químicos que pueden afectar a las comunidades aledañas al proyecto ferroviario en el Valle de Toluca.
El documento señala que la región en cuestión se encuentra en una zona sísmica, con particular susceptibilidad en municipios como Lerma y Ocoyoacac, donde se registran procesos de remoción en masa con un grado medio de riesgo. Además, mediante la clasificación del Atlas de Riesgo del Estado de México y los puntos establecidos por la Comisión del Agua del Estado de México, se determina que varias áreas presentan un riesgo medio por inundación, especialmente en Zinacantepec, Toluca, el oeste de Metepec y el este de Ocoyoacac.
Asimismo, existen zonas con un riesgo alto por inundación en el este de Metepec, San Mateo Atenco, Lerma y el oeste de Ocoyoacac. La proximidad de estas áreas a los corredores del tren incrementa la vulnerabilidad de las comunidades ante fenómenos hidrometeorológicos adversos, particularmente durante temporadas de lluvias intensas, poniendo en peligro tanto la infraestructura como la integridad de sus habitantes.
El informe también advierte sobre riesgos asociados a la presencia de infraestructura industrial en la región, que representan una amenaza latente para la población. Se identificaron 35 estaciones de servicio de hidrocarburos, 20.23 kilómetros de ductos de Petróleos Mexicanos y 18 nodos de conflicto vial distribuidos en San Mateo Atenco, Toluca, Metepec y Lerma. La cercanía de estas instalaciones aumenta el riesgo de incidentes químicos o explosiones, especialmente en caso de accidentes o desastres naturales.
Frente a estas amenazas, el Plan Parcial propone diversas acciones para reducir la vulnerabilidad. Entre ellas, destaca la implementación de colectores pluviales en las zonas de mayor encharcamiento, específicamente en las vialidades de Metepec y San Mateo Atenco, incluyendo avenidas como Morelos, Paseo de los Sauces, Manuel J. Clouthier, Tecnológico, Frontera, Profesor Heriberto Enríquez y Pino Suárez. Además, se contempla la mejora de los canales a cielo abierto, como el Canal Ignacio Rayón y el Canal Lerma, con el fin de facilitar la evacuación de aguas pluviales y reducir los riesgos de inundación.
Otra estrategia fundamental es el control de asentamientos humanos en áreas propensas a inundarse, para prevenir daños en viviendas y evitar que las comunidades vulnerables queden expuestas a fenómenos hidrometeorológicos. La planificación urbana y la regulación del uso de suelo son componentes clave en este enfoque preventivo.
El documento también advierte sobre los riesgos de la actividad industrial en la región, que puede ser un factor de perturbación química y tecnológica. Por ello, se propone fomentar el desarrollo de industrias de bajo impacto, limpias y no contaminantes, así como limitar el crecimiento industrial en predios no destinados para tal fin. La implementación de estudios, normas y programas de prevención de riesgos químicos es esencial para proteger a la población y el medio ambiente.
Asimismo, se subraya la importancia de establecer planes de contingencia ante posibles emergencias. El Plan plantea la evaluación y mejora de la infraestructura, el equipamiento y el personal especializado, para garantizar una respuesta efectiva las 24 horas del día, durante todo el año. La preparación constante es vital para enfrentar eventos como incendios, accidentes industriales o desastres naturales, minimizando así los daños y salvaguardando a las comunidades.
En suma, el Plan Parcial de Desarrollo Urbano del Tren “El Insurgente” busca no solo impulsar la movilidad, sino también garantizar la seguridad de las comunidades cercanas mediante la identificación de riesgos y la implementación de medidas preventivas y correctivas. La coordinación entre autoridades, empresas y habitantes será fundamental para mitigar estos peligros y promover un desarrollo urbano sostenible en la región.
