El gobierno de Javier Milei busca desarticular la Agencia de Seguridad Vial y Vialidad Nacional, lo que genera preocupación por el mantenimiento y la seguridad en las rutas del país.
En medio de un escenario de deterioro en la infraestructura vial y crecientes accidentes, el gobierno de Javier Milei impulsa cambios estructurales en el sistema de control y mantenimiento de las rutas nacionales. La propuesta contempla la eliminación de la Agencia de Seguridad Vial, creada en 2008 tras una tragedia vial que dejó varias víctimas fatales, y la reestructuración de Vialidad Nacional, con la intención de concesionar la conservación de caminos en lugar de mantener los contratos existentes.
Estas medidas podrían dejar a las vías en condiciones precarias, reduciendo la capacidad de respuesta ante emergencias, como la reciente tragedia en la Ruta Nacional 11 donde un accidente múltiple dejó tres muertos. Expertos y autoridades locales alertan que sin un plan de mantenimiento urgente, los peligros y el riesgo de siniestros aumentarán. La situación se agrava en un contexto donde la infraestructura deteriorada y la falta de control incrementan la vulnerabilidad en el transporte por tierra, especialmente en zonas con alta congestión y tránsito pesado.
La Agencia de Seguridad Vial, con más de 400 empleados en todo el país, realiza tareas fundamentales como emitir licencias, fiscalizar el calidad del transporte y coordinar operativos preventivos. La posible desaparición o debilitamiento de estas instituciones amenaza con disminuir la capacidad preventiva y de respuesta ante accidentes, poniendo en riesgo la seguridad de los millones que transitan diariamente. La discusión en el Congreso determinará si estas reformas avanzan, lo que reflejará un cambio profundo en la política de seguridad y mantenimiento vial en el país.
