La nueva obligación de vincular líneas telefónicas con datos personales genera preocupaciones sobre la privacidad y seguridad del usuario.
Desde el 9 de enero de 2023, México implementa el registro obligatorio de líneas móviles, vinculando números telefónicos con la Clave Única de Registro de Población (CURP). Las autoridades aseguran que esta medida, a completarse antes del 30 de junio de 2026, busca combatir el delito, pero expertos advierten sobre serios riesgos para la privacidad.
La entrega de información sensible expone a los usuarios a riesgos de hackeos y vigilancia. Organizaciones como R3D han señalado que crear una base de datos centralizada puede ser un “punto único de falla”, aumentando las posibilidades de robos de identidad. Proteger datos y exigir transparencia son pasos necesarios ante esta nueva regulación.
