La proximidad de las pruebas del cohete Starship en Brownsville genera preocupación por el impacto en especies de aves migratorias y el medio ambiente en la región.
La actividad de SpaceX en la base de lanzamiento de Brownsville, Texas, ha levantado alarma entre ambientalistas debido a su posible repercusión sobre la biodiversidad local. Cerca de 200 especies de aves migratorias atraviesan la zona en su ruta hacia regiones más cálidas, y la presencia de ondas sónicas y restos de desechos espaciales durante los ensayos de lanzamiento podría alterar sus rutas de migración y sitios de descanso. Durante estas pruebas, se han reportado casos de mortandad de peces y delfines en las aguas cercanas, como en Playa Bagdad, resultado de explosiones de restos de propulsores en alta mar. Aunque no se han documentado daños directos a la avifauna en Laguna Madre, expertos resaltan la necesidad de evaluaciones ambientales constantes, dada la importancia del corredor biológico para especies como pelícanos y garzas. Autoridades locales han implementado un operativo de seguridad para resguardar a los asistentes que presenciarán el décimo lanzamiento del cohete Starship, programado para este domingo, con medidas en la carretera y en la Playa Bagdad para prevenir riesgos durante el evento.
