La Fiscalía revela detalles de una presunta estructura criminal que operó desde aduanas y conecta a altos mandos militares con el contrabando de hidrocarburos. La investigación de la Fiscalía General de la República (FGR) ha puesto en el centro de la atención una presunta red de huachicol fiscal vinculada a familiares de un exsecretario de Marina durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Un expediente confidencial, que cuenta con testimonios, cartas y pruebas, señala a los hermanos Manuel Roberto y Fernando Farías Laguna como los cerebros de una operación que introducía hidrocarburos mediante documentos falsificados desde las aduanas del país. Esta red, según los documentos, habría contado con la complicidad de funcionarios navales, en una estructura que operaba en la clandestinidad y que fue desmantelada tras diversos decomisos de grandes volúmenes de combustible en puertos como Tampico y Ensenada. El caso también incluye una carta enviada en 2024 por un contralmirante que denunció la corrupción en aduanas y la participación de los sobrinos del exsecretario de Marina. Posteriormente, el oficial fue asesinado en Manzanillo, en un hecho que las autoridades atribuyen a venganza por las denuncias. La investigación también ha identificado vínculos con integrantes del círculo cercano al expresidente López Obrador, incluyendo declaraciones que apuntan a protección por parte de sus hijos. La Secretaría de Marina ha declarado que trabaja en la lucha contra la corrupción interna, pero admite la gravedad de las implicaciones. La Fiscalía ya ha vinculado a proceso a varios involucrados, fortaleciendo la evidencia de una red criminal que operaba con documentación apócrifa y sobornos desde hace años, afectando la seguridad energética del país.
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