La suspensión definitiva otorgada en recursos legales detiene avances en los juicios, sin que el Tribunal tenga responsabilidad en las demoras.
Los procesos judiciales relacionados con casos de feminicidio y violencia familiar pueden experimentar retrasos significativos debido a la interposición de recursos legales como amparos. El Tribunal Superior de Justicia ha aclarado que estas demoras no son responsabilidad de la institución, sino resultado de las acciones legales de las partes involucradas, que buscan suspender temporalmente los procedimientos mediante estas figuras jurídicas.
Un ejemplo de esto es un caso actual en que, pese a contar con una sentencia condenatoria, el avance del proceso quedó detenido tras la concesión de una suspensión definitiva en un amparo, impidiendo la continuación normal del proceso hasta que se resuelva de forma definitiva. Los expertos señalan que estos recursos, aunque necesarios en el sistema judicial, generan retrasos en la impartición de justicia, afectando a las víctimas y sus familiares.
Este contexto evidencia la importancia de contar con mecanismos eficientes para la resolución de recursos legales, garantizando que los procesos judiciales no se vean indebidamente obstaculizados. La justicia requiere celeridad, especialmente en casos de grave violencia y feminicidio, para brindar certeza y protección a las víctimas y sus seres queridos.
