Las recientes modificaciones en justicia, energía y fiscalización generan tensiones con socios comerciales en un contexto de revisión del acuerdo comercial. La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) se intensifica ante cambios notorios en el marco legal y fiscal del país. Entre los aspectos destacados, las reformas en el Poder Judicial y la Ley de Amparo, junto con la desaparición de organismos autónomos, generan inquietud respecto al cumplimiento de los compromisos internacionales. La reducción presupuestal en instituciones laborales clave y las recientes prácticas del Servicio de Administración Tributaria (SAT) han sido señaladas como obstáculos que vulneran principios de transparencia y no discriminación en materia fiscal, afectando la confianza de inversionistas extranjeros. Además, las acciones del gobierno mexicano en el sector energético, que favorecen a Petróleos Mexicanos y la Comisión Federal de Electricidad, han provocado solicitudes de revisión por parte de representantes estadounidenses. Estos factores advierten que el proceso negociador enfrentará una etapa difícil, con tensiones que podrían impactar la cooperación y el comercio binacional. La comunidad empresarial en ambos lados del continente exige una revisión adecuada y respetuosa de los compromisos adquiridos, en línea con las reglas establecidas en el acuerdo.
Temas:
